Hacia una tipología de los textos
Existe consenso en
clasificar y designar esos textos a partir de ciertas características
compartidas que justifican incluirlos en una misma categoría. Así encontramos
textos literarios, textos periodísticos, textos de información científica,
textos publicitarios. Pero esos conjuntos así formados, sin lugar a dudas,
responden a principios heterogéneos de clasificación: por ejemplo, al conformar
la clase de textos de información
científica, se privilegió el área de conocimientos – las ciencias – en la
cual se ubican sus contenidos; al establecer la categoría de textos periodísticos se tuvo en cuenta el
portador (diarios, semanarios,
revistas); para los textos literarios,
la intencionalidad estética; para los instruccionales
se consideró predominante la intención manifiesta de organizar quehaceres,
actividades; en el caso de los epistolares,
aparecen en primer plano el portador y la identificación precisa del receptor;
para los humorísticos se entendió al efecto que buscan (provocar la risa); los publicitarios ponen primordialmente en
escena la función apelativa del lenguaje.
Pero, además, existe otro
hecho perfectamente constatable: cada una de estas categorías admite distintas
variedades. Entre los textos periodísticos encontramos las noticias, los
reportajes, las entrevistas, los artículos editoriales, los artículos de
opinión, las columnas, las crónicas, etc.; entre los textos literarios están
los cuentos, los poemas, las novelas, las obras de teatro, y, así, en los
restantes tipos de texto.
Ante la existencia de estos
tipos y de estas variedades nuestro trabajo reconoce tres momentos, cuyos
resultados son los siguientes.
1)
Selección de aquellos textos que aparecen con
mayor frecuencia en la realidad social y escolar (cuadro 1).
2)
Búsqueda de criterios de clasificación
válidos para un ordenamiento coherente y operativo de los textos seleccionados (cuadro 2).
3)
Caracterización lingüística simple de los
distintos tipos de texto, con los rasgos de mayor relevancia de cada uno de
ellos, tanto en el nivel oracional como en el textual (cuadro 2).
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